Las lanchas militares suelen transportar soldados y patrullar la costa. Saab quiere cambiar esa imagen con la CB90 CX, una embarcación de solo 18 metros que puede navegar sin nadie a bordo y, según la configuración elegida, vigilar, atacar barcos o defenderse de drones. Y sin necesitar el tamaño de una fragata.
Saab presentó el modelo el 2 de noviembre, antes de la feria naval Euronaval de París. Suecia es su primer cliente y una unidad pasa las últimas pruebas antes de su entrega. Pero conviene aclarar algo: no todas las armas mostradas han sido elegidas por la Marina sueca.
Más rápida y capaz de trabajar sin marineros a bordo
La CB90 CX evoluciona una familia de lanchas que Suecia utiliza desde hace décadas y crece respecto a la CB90 NG. Mide unos 18 metros de largo, cuatro de ancho y puede transportar más de cinco toneladas de equipos y armamento, frente a las tres de su predecesora.
Dos motores de 1.100 caballos impulsan la embarcación mediante chorros de agua. Con ellos supera los 40 nudos, unos 74 km/h, incluso cargada, y puede recorrer más de 300 millas náuticas. Su escaso calado, de 1,1 metros, permite moverse por aguas poco profundas, algo especialmente útil entre las islas y canales del Báltico.
Lo más llamativo es su funcionamiento. Puede llevar hasta diez personas, pero también navegar por control remoto o de forma autónoma gracias al sistema Autonomous Ocean Core de Saab. Eso permite enviar la lancha a una zona peligrosa sin exponer a una tripulación, aunque las decisiones relacionadas con el uso de armas siguen correspondiendo a personas.
Vale recordar que Reino Unido ya está incorporando lanchas autónomas a su Armada, mientras otros fabricantes investigan cómo convertir barcos sin tripulación en plataformas de ataque.
Tres versiones para vigilar, lanzar misiles y derribar drones
Saab ha presentado tres configuraciones que pueden colaborar entre sí. La primera está pensada para vigilar y localizar amenazas. Incorpora un radar Sea Giraffe 1X sobre un mástil elevable hasta once metros, capaz de detectar objetivos aéreos a más de 100 kilómetros, además de una estación de armas controlada a distancia.
La segunda es la más ofensiva: puede llevar dos misiles antibuque Marte ER de MBDA, con un alcance superior a los 100 kilómetros. Su objetivo sería atacar embarcaciones enemigas desde posiciones alejadas, utilizando también información facilitada por otros radares. Eso sí, es una propuesta de integración, no una confirmación de que Suecia vaya a instalar estos misiles específicos.
La tercera hace uso de un cañón SeaSnake 30 de 30 milímetros para responder a drones, helicópteros y embarcaciones pequeñas. Su principal ventaja es poder proteger una zona costera sin depender exclusivamente de defensas instaladas en tierra.
Recuerda muchísimo a otros proyectos que buscan lanzar misiles desde barcos no tripulados, aunque la CB90 CX apuesta por una plataforma más pequeña y adaptable.
Suecia ya ha encargado 36 lanchas de la familia CB90 en distintos contratos recientes, sin que esté detallado cuántas corresponden a cada variante. La primera CX continúa en la fase final de aceptación. Antes de verla operando con misiles y sin tripulación, habrá que comprobar qué equipos se instalan realmente y cómo funcionan juntos en el mar.





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