Algo sucede en París, donde los más fuertes —no todos, pero sí un buen puñado de ellos— van cayendo en fila india y convirtiendo así el torneo en una suerte de lotería. Cedió Rafa Jódar la noche del martes frente a Casper Ruud y un día después, cuando parecía que al español se le había puesto más bien crudo eso de lograr un billete para la Copa de Maestros de Turín, le sonrió la fortuna: de un trompazo a otro. De Alex de Miñaur (7-6(2) y 6-3) frente a Tomás Martín Etcheverry) a Novak Djokovic (2-6, 6-3 y 6-3 con Rinky Hijikata). Sus opciones de clasificarse para la cita maestra, pues, siguen vivas; muy vivas, de hecho. Dos obstáculos menos, otros dos por delante. Días de suspense en La Défense.
Ahora, ya solo Taylor Fritz y Tommy Paul pueden privarle de la gran cita turinesa, allí donde se reunirán (del 15 al 22 de noviembre) los ochos mejores de la temporada. Tras un intenso esprint final, las cuentas son claras: el primero necesita alcanzar las semifinales, mientras que el segundo debería subir un peldaño más. En cualquier caso, Fritz sufrió de lo lindo para evitar la quema y progresar, después de otro episodio retorcido contra Alex Molcan que se decantó cuando el eslovaco lo había acorralado. Cuando ya palidecía, una doble falta lo rescató: 6-7(6), 7-5 y 7-6(5). Suspiraba el californiano y lo agradecía: así es, por los pelos. Muy cerca también de caer en el fango.
Antes se había despedido el ruso Daniil Medvedev (doble 6-4 para Ignacio Buse) e igualmente el nuevo número uno, Alexander Zverev, quien cedió contra pronóstico ante Lorenzo Musetti (7-6(5) y 6-2) y subrayó la sensación de que, a estas alturas de la película, los tenistas compiten básicamente con que les queda. Esto es, poquito.
El tramo final del curso se traduce en una prueba de supervivencia en la que mentes y piernas fallan, y en la que la frescura le permite a Carlos Alcaraz ir sorteando los cepos en los que el resto van metiendo los pies. Duro el estreno contra Alex Michelsen, pegador que ya le había exigido en Tokio —allí tres sets—; sin embargo, esta vez no tuvo la necesidad de dilatarse: 7-6(4)y 6-3 (en 1h 41m). El número tres el mundo supo manejar con acierto un pulso muy trabajado que, a buen seguro, le ayudará a seguir descifrando esa superficie a la que todo el mundo mira con ojos extrañados. El índice —48.3, según el sistema de medición— dice que es la más rápida, pero a simple golpe de vista todo va despacio.
Hay quienes sugieren que la lentitud responde a las pelotas, las Dunlop que se emplean desde el Masters de Shanghái y que conforme transcurre el juego, se hinchan y se vuelven peludas, ganando considerablemente peso. Cuesta moverlas, el bote es bajo (muy plomizo) y los tenistas golpean desde posiciones incómodas con frecuencia. Sobre ese terreno tendrá que desenvolverse el de El Palmar, quien sabe bien de la complejidad de un escenario en el que no ha conseguido superar los cuartos de final. Cinco participaciones, y otras tantas desilusiones; de aquella noche que le marcó tanto ante Hugo Gaston al topetazo a las primeras de cambio de hace un año contra Cameron Norrie.
Ya fuera en Bercy (anterior sede) o ahora en La Défense, el murciano encuentra un reto mayúsculo que tratará de superar. Más complicado si cabe esta vez: cinco triunfos en cinco días, sin tregua. Para compensar, el desarrollo del torneo ha despajado su camino con el cribado. En cualquier caso, Alcaraz atiende por encima de todo al estado de su tenis y, de entrada, firmó una actuación muy aseada contra Michelsen (22 años y 35º), resuelta a base de temple y control. Sin fuegos artificiales, pero suficiente. Se mantuvo erguido pese a la desventaja inicial en el desempate (1-4) y mantuvo el buen rumbo en la segunda manga.
Se enfrentará este jueves (no antes de las 19.00, Movistar+) a Matteo Berrettini. El italiano (30 años y 43º) batió al local Ugo Humbert por 7-6(3) y 7-5. Desconfía el español y hace bien: pocas pistas y pocos entornos más traicioneros que este otoñal de París, donde en las diez últimas ediciones se han registrado ocho campeones diferentes; tan solo repitió Djokovic, ya caído y que ahora se lamenta. Por primera vez desde 2005, cuando empezaba a meter la cabeza en la élite, el serbio no habrá alcanzado los cuartos de final en ningún Masters 1000. “Estoy decepcionado”, afirmaba Nole, que cerró de este modo su temporada y emprenderá en diciembre el nuevo camino. Lo hará con 40 años.
Alex Michelsen
vs
Carlos Alcaraz
Puntos ganados con primer servicio
Puntos ganados con segundo servicio
Puntos de break convertidos
Puntos ganados con primer servicio
Puntos ganados con segundo servicio
Puntos de break convertidos
Puntos ganados con primer servicio
Puntos ganados con segundo servicio
Puntos de break convertidos





💬 Debate de la Comunidad 0