Los nuevos Sony WH-1000XM4C existen por una combinación inédita de éxito comercial masivo y obligación legislativa en Bruselas. Nunca había visto a un gigante de la electrónica de consumo rescatar unos auriculares lanzados originalmente hace seis años para volver a ponerlos en las estanterías con una letra añadida al final de su nombre, pero las cifras internas de la marca explican el movimiento: el modelo original de 2020 superó los diez millones de unidades vendidas, se mantuvo vivo en el catálogo durante más de un lustro pese a la llegada de dos sucesores directos y sigue siendo uno de los auriculares de diadema que más se ven a diario en el metro, en las oficinas y en los aviones. El problema para Sony era que el reglamento europeo de baterías, que entra en vigor en febrero de 2027, prohíbe vender dispositivos portátiles cuyas baterías no puedan ser retiradas y reemplazadas por el propio usuario con herramientas convencionales.
En lugar de dejar morir a su gallina de los huevos de oro por culpa de una directiva comunitaria, los ingenieros de Tokio han aprovechado el décimo aniversario de la familia 1000X para abrir el chasis en canal, rediseñar toda su arquitectura interna alrededor de un módulo de batería extraíble y, de paso, actualizar tanto la electrónica de conectividad como la afinación acústica de sus transductores de 40 milímetros. Ahora, han pasado por ms orejas y los he estado probando para contarte si, realmente, están al nivel de la leyenda.
Sony WH-1000XM4C
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Sony no ha pretendido reinventar la rueda con este lanzamiento ni competir en vanguardia pura contra los modelos más punteros del mercado: ha devuelto a la vida su chasis plegable más querido, ha pulido aquel exceso de graves del modelo clásico para entregar un sonido más limpio y ha fijado un precio oficial de 250 euros que los convierte, desde hoy mismo, en la puerta de entrada oficial a la gama alta de la compañía. Vamos a analizar todos sus aspectos.
Precio de los Sony WH-1000XM4C y dónde comprarlos
El movimiento más inteligente de Sony con los WH-1000XM4C ha sido su posicionamiento económico. Los auriculares llegan al mercado español por un precio oficial recomendado de 250 euros, estando disponibles desde su lanzamiento en tres acabados: negro, plata (con un tono ligeramente más claro que el modelo antiguo) y un nuevo color lavanda creado para conmemorar el décimo aniversario de la saga. Se pueden adquirir ya en la tienda oficial en línea de Sony y en los distribuidores habituales de electrónica de consumo como Amazon, MediaMarkt, El Corte Inglés o FNAC.
Con esta etiqueta de 250 euros, la marca reordena su catálogo de diadema en tres escalones muy claros y se aleja de la guerra de precios de los buques insignia actuales de Bose, Sennheiser o Technics. Por encima de estos XM4C quedan los excelentes Sony WH-1000XM6 lanzados el año pasado (que rondan los 450 euros al cambio, 400 libras o 450 dólares) y la joya de lujo de la corona presentada en mayo de 2026, los 1000X The Collexion (que escalan hasta el entorno de los 650 euros). Por debajo, cubriendo la gama media económica por 120 euros, se sitúan los nuevos WH-CH730N.
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El único rival incómodo para estos nuevos WH-1000XM4C está dentro de su propia casa y tiene fecha de caducidad: los WH-1000XM5 de 2022. Debido a las agresivas rebajas acumuladas tras cuatro años en las tiendas, hoy es fácil encontrar unidades del XM5 prácticamente al mismo precio de 250 euros que cuesta este XM4C recién salido del horno. Sin embargo, Sony ya ha previsto que el WH-1000XM5 llegue al final definitivo de su vida comercial hacia febrero de 2027 (justo cuando entra en vigor la normativa europea de baterías), dejando al WH-1000XM4C como el estándar clásico y plegable de la familia.
Sony WH-1000XM4C
89 / 100Pros
- El mismo diseño plegable y cómodo, renovado
- La calidad de sonido ha mejorado gracias a unos graves más equilibrados
- Ahora, con Bluetooth 6.0
- Buena relación calidad-precio
Contras
- Sin protección IP
- Menos autonomía que la versión original
Tabla de contenidos
- Precio de los Sony WH-1000XM4C y dónde comprarlos
- Ficha técnica de características
- Diseño y construcción: el chasis plegable que nunca debió irse y las cinco diferencias frente al original
- Conectividad, funciones inteligentes y el pequeño peaje en la batería
- Cancelación de ruido y llamadas: el veterano procesador QN1 sigue dando mucha guerra
- Calidad de sonido: la musicalidad de siempre con unos graves por fin puestos en cintura
- Conclusión: ¿valen la pena los Sony WH-1000XM4C?
Ficha técnica de características
Diseño y construcción: el chasis plegable que nunca debió irse y las cinco diferencias frente al original
Auriculares Sony WH-1000XM4C de color negro / Fotografía de Christian ColladoCuando Sony lanzó los WH-1000XM5 en 2022 y eliminó las bisagras que permitían doblar las cúpulas hacia el interior de la diadema, miles de viajeros frecuentes pusieron el grito en el cielo. Aquel diseño plano obligaba a cargar con un estuche rígido mucho más aparatoso que ocupaba media mochila. Por eso, volver a sacar de la caja estos WH-1000XM4C y plegarlos sobre sí mismos con un giro de muñeca para guardarlos en su compacto estuche de transporte (que mantiene el hueco para el cable analógico de 3,5 milímetros tras unos mínimos retoques internos) produce una gran satisfacción.
Al poner mi unidad de pruebas de los nuevos WH-1000XM4C justo al lado de unos WH-1000XM4 originales de 2020, el parecido exterior es tan exacto que jugar a encontrar las diferencias exige fijarse en los pequeños detalles. El acabado plástico mate de tacto suave y sedoso, la calidad de las almohadillas de espuma y la solidez general son idénticos, manteniendo la ausencia de esa versión en color azul medianoche que sí tuvo el modelo clásico a mitad de su ciclo de vida. Solo hay cinco pistas visuales que delatan que tienes entre las manos la revisión de 2026:
- El color del logotipo lateral: las letras de Sony grabadas en ambos lados de la diadema abandonan aquel tono cobrizo u oro rosado del modelo de 2020 para lucir ahora un acabado plateado mucho más neutro.
- La desaparición del nombre en el arco: Sony ha limpiado el borde inferior de la diadema eliminando la serigrafía con el nombre del modelo que antes aparecía impresa justo encima de las articulaciones.
- Las letras interiores gigantes: las indicaciones "L" y "R" para distinguir el lado izquierdo del derecho ya no son solo un pequeño relieve en el plástico, sino que vienen estampadas en gran tamaño sobre la tela de la malla acústica que cubre el interior de cada pabellón.
- El cambio de nombre del botón físico: en la parte inferior del auricular izquierdo siguen estando los dos únicos botones mecánicos del chasis (mientras el puerto de carga USB-C permanece en el derecho), pero el botón que antes se llamaba "CUSTOM" pasa a estar rotulado como "NC/Ambient", describiendo de forma mucho más lógica su función real para alternar entre la cancelación de ruido y el modo de sonido ambiente.
- El nuevo acabado lavanda: un tono pastel suave y muy bien conseguido que se suma a los clásicos negro y plata para celebrar los diez años que han pasado desde el primer MDR-1000X de 2016.
En la cabeza, los WH-1000XM4C siguen siendo unos de los auriculares más cómodos que se han fabricado nunca. La nueva arquitectura interna rebaja el peso total en apenas un gramo respecto al modelo original, una diferencia imperceptible en la mano. Lo que sí se nota cuando vienes de utilizar los recientes WH-1000XM6 es la presión lateral de la diadema: estos XM4C sujetan las orejas con algo menos de fuerza que el modelo superior actual, lo que reduce la fatiga después de cuatro o cinco horas seguidas sin llegar a comprometer el sellado de las almohadillas.
El único reproche que se mantiene inalterado desde hace seis años es la ausencia total de una certificación oficial de resistencia IP contra el agua o el sudor. Al igual que sus hermanos mayores de la serie 1000X, son auriculares pensados para viajar, trabajar o pasear por la ciudad en seco, no para hacer deporte intenso en el gimnasio ni para caminar bajo un aguacero sin paraguas.
Conectividad, funciones inteligentes y el pequeño peaje en la batería
Detalle del logo de los Sony WH-1000XM4C / Fotografía de Christian ColladoMeter el bisturí en el interior de las cúpulas para alojar el sistema de extracción de la batería se ha cobrado un pequeño peaje. Como consecuencia directa, la autonomía oficial con la cancelación activa de ruido encendida baja de las 30 horas que homologaba el modelo de 2020 a 27 horas en estos nuevos WH-1000XM4C.
Siendo francos, perder tres horas sobre el papel no va a arruinarle un viaje a nadie: veintisiete horas reales dan de sobra para cubrir una semana entera de desplazamientos a la oficina o un vuelo de ida y vuelta al otro lado del mundo sin sacar el cable USB-C de la mochila, contando además con un sistema de carga rápida que te devuelve varias horas de música en pocos minutos de enchufe. No obstante, conviene señalarlo como un punto débil frente a rivales modernos de su mismo rango de precios (o incluso frente a los económicos Sony WH-CH730N de 120 euros, que ya alcanzan las 75 horas sin cancelación) que superan con holgura las cuarenta o cincuenta horas de autonomía.
Donde la puesta al día brilla con luz propia es en la conectividad inalámbrica y el software. Sony ha actualizado la radio interna para dar el salto al estándar Bluetooth 6.0, manteniendo una conexión multipunto impecable que permite tener los auriculares enlazados a la vez al ordenador y al teléfono para que el audio cambie solo cuando entra una llamada. En el terreno de los códecs de transmisión, la marca se mantiene fiel a sus principios: ofrece soporte completo para su excelente códec de alta tasa de bits LDAC (además de AAC y SBC), pero sigue ignorando por completo la familia de códecs aptX de Qualcomm.
Al abrir la aplicación móvil Sony Sound Connect, comprobamos que el fabricante ha portado a este modelo renovado varias de las mejoras de software que estrenaron las generaciones posteriores:
- Ecualizador gráfico de 10 bandas y Gaming EQ: dejamos atrás aquel limitado ecualizador de cinco bandas del modelo antiguo para disponer ahora de diez deslizadores de frecuencia completos con los que afinar el sonido a nuestro gusto (aunque, como veremos ahora, la nueva curva de fábrica viene tan bien afinada que apenas hace falta tocarlo), sumando además un perfil específico de ecualización para videojuegos.
- Acceso rápido (Quick Access): permite configurar pulsaciones directas para reanudar tu música al instante sin sacar el teléfono del bolsillo, siendo compatible ahora con cinco plataformas: Spotify, Apple Music, Amazon Music, YouTube Music y los paisajes sonoros de concentración de Endel.
- Controles táctiles e inteligencia en uso: el panel táctil del auricular derecho mantiene su respuesta precisa a los deslizamientos de dedo para subir el volumen o pasar de canción, conservando dos funciones clásicas muy bien resueltas: Quick Attention (basta con apoyar la palma de la mano derecha sobre toda la cúpula para bajar la música de golpe y escuchar a la persona que te está hablando) y Speak-to-Chat (los micrófonos detectan tu voz cuando empiezas a hablar y pausan la reproducción activando el modo transparencia de forma automática).
Cancelación de ruido y llamadas: el veterano procesador QN1 sigue dando mucha guerra
Primer plano de los auriculares Sony WH-1000XM4C de color negro / Fotografía de Christian ColladoUna de las grandes dudas antes de probar estos WH-1000XM4C era comprobar cómo envejecería su sistema de cancelación activa de ruido en pleno 2026. Y es que, mientras los WH-1000XM5 y WH-1000XM6 dieron el salto a arquitecturas multi-micrófono gobernadas por los procesadores integrados V1 y QN3 más modernos, esta reedición conserva exactamente el mismo chip HD Noise Cancelling Processor QN1 con tecnología de doble sensor de ruido del modelo original.
La respuesta tras llevarlos puestos en todo tipo de escenarios, es que lo que era excelente en 2020 sigue siendo tremendamente competitivo hoy cuando bajas la factura a 250 euros. Además, estos auriculares conservan una función que Sony eliminó en los modelos posteriores a favor de sistemas automáticos y que yo sigo prefiriendo controlar a mano: el Personal NC Optimiser. Manteniendo pulsado durante un par de segundos el botón físico NC/Ambient del auricular izquierdo, los auriculares emiten una serie de tonos de prueba para medir el sellado exacto de las almohadillas alrededor de tus orejas, la forma de tu cabeza, si llevas gafas puestas y la presión atmosférica de la cabina del avión, ajustando el filtro de cancelación al milímetro.
En la práctica, el silencio que consiguen con los ruidos graves y constantes (como los motores de un autobús o el zumbido del aire acondicionado) sigue siendo sobresaliente. Si los pones cara a cara contra unos Sony WH-1000XM6 o unos Bose QuietComfort Ultra que cuestan casi el doble, notarás que esos modelos superiores filtran con mayor refinamiento las frecuencias medias-altas repentinas, como las voces agudas o el tecleo cercano. Pero dentro de su franja de 250 euros, el aislamiento que entregan estos XM4C es intachable.
En el apartado de las llamadas telefónicas manos libres también se aprecia una evolución positiva. Aunque el modelo de 2020 pecaba a veces de recoger demasiado ruido de fondo en la calle, en mis pruebas con estos WH-1000XM4C la voz se transmite con buena claridad: mis interlocutores me han escuchado de forma natural, sin ese timbre robótico, metálico o apagado que sufren otros auriculares cuando intentan cancelar el tráfico, gestionando además las rachas de viento en exteriores con bastante más solvencia que el modelo original.
Calidad de sonido: la musicalidad de siempre con unos graves por fin puestos en cintura
Auriculares Sony WH-1000XM4C en el cuello / Fotografía de Christian ColladoLlegamos al apartado que convierte a estos Sony WH-1000XM4C en una compra mucho más interesante que una simple liquidación de inventario antiguo. Aunque el transductor dinámico físico sigue siendo la misma unidad de 40 milímetros, los ingenieros acústicos de Sony han aplicado una nueva afinación interna heredada directamente de los últimos desarrollos de la familia 1000X.
El modelo original nos enamoró a todos por su carácter cálido, divertido y envolvente, pero tenía un defecto que los usuarios más puristas siempre le criticaron: unos graves un punto pasados de rosca. En estos nuevos WH-1000XM4C, Sony ha apretado las tuercas de las bajas frecuencias.
El grave sigue bajando con muchísima profundidad y conserva esa pegada física que hace que la música electrónica, el pop o el rock suenen con músculo, pero ahora son mucho más nítidos. Al limpiar y controlar mejor la zona baja del espectro, todo el resto de frecuencias respira con mucha mayor libertad.
Conclusión: ¿valen la pena los Sony WH-1000XM4C?
Auriculares Sony plegados dentro de su estuche / Fotografía de Christian ColladoLa jugada de Sony con los WH-1000XM4C podría haber salido regular si la compañía se hubiera limitado a cambiar dos tornillos internos para cumplir el expediente con la Unión Europea y seguir cobrando por un producto veterano. Por suerte para nuestros oídos y nuestros bolsillos, han hecho justo lo contrario: han respetado el chasis plegable y comodísimo que millones de usuarios siguen prefiriendo frente a los diseños rígidos modernos, y han aprovechado el paso por el quirófano para regalarle una afinación acústica más madura, limpia y abierta.
Por 250 euros, nos encontramos con un sonido mejor equilibrado en los graves que el modelo original, una comodidad que permite llevarlos puestos durante vuelos enteros sin cansancio, la enorme ventaja práctica de poder plegarlos en un estuche pequeño, una cancelación de ruido que sigue callando el mundo exterior con enorme eficacia y la tranquilidad de saber que su batería es reemplazable.
Sony WH-1000XM4C
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En el lado de los puntos débiles quedan esa ligera reducción de autonomía desde las 30 hasta las 27 horas por el tamaño del nuevo módulo extraíble, la ausencia de certificación contra el agua o el sudor y la habitual negativa de Sony a incluir los códecs aptX a favor de su propio sistema LDAC.val
En definitiva, si no quieres desembolsar los más de cuatrocientos euros que exigen hoy los buques insignia de Bose, Sennheiser o los propios Sony WH-1000XM6, estos auriculares ofrecen muchísimo más de lo que la inmensa mayoría de mortales va a necesitar jamás en su día a día. Combinan un sonido adictivo, funciones inteligentes bien pensadas y un formato de viaje insuperable a un precio muy competitivo. Seis años después de su nacimiento original, el clásico de Sony no solo se niega a jubilarse, sino que vuelve a convertirse en la recomendación más fácil y segura de su categoría.





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