Este lunes se conoció que decenas de supermercados, en al menos siete países de Europa, fueron víctimas de un ciberataque que vulneró las cámaras frigoríficas de los establecimientos, provocando la pérdida de alimentos perecibles y una gran cantidad de dinero que aun está en proceso de conocerse.
Lo que se conoce es que estos sistemas de refrigeración estaban conectados por medio de Internet. Es decir, podían ser controlados de manera remota. Sin embargo, en plena evolución tecnológica de los electrodomésticos surge la pregunta si los refrigeradores del hogar también pueden ser hackeados.
De lo que se conoce, hasta el momento, la empresa Danfoss, en Países Bajos, indicó que los equipos afectados estaban conectados a redes no protegidas y utilizaban contraseñas predeterminadas. Una situación que ya había sido advertida a los propietarios.
“Los ciberdelincuentes pueden aprovechar fallas de seguridad para acceder a ellos y alterar su funcionamiento”, indicó Eduardo Chavarro, Gerente para Américas del Equipo Global de Respuestas a Emergencias de Kaspersky.
Es una situación que bien se puede trasladar a los equipos domésticos, que hoy forman parte de la llamada IoT, o Internet de las cosas. Es decir, dispositivos que se pueden acceder a una red.
En ese sentido, Chamorro confirmó que los refrigeradores domésticos inteligentes también pueden ser vulnerables, si cuentan con conexión Wi-Fi o aplicaciones de control sin una protección adecuada.
“Cámaras de vigilancia, televisores, asistentes de voz y routers también pueden convertirse en puntos de entrada para los ciberdelincuentes”, indicó a El Comercio. Es más, según cifras de Kaspersky, el 59% de los latinoamericanos ya cuenta con al menos un dispositivo inteligente en su hogar, y Brasil, México, Chile, Argentina y Colombia están entre los países latinoamericanos con mayor exposición.
Hoy en día cada vez más electrodomésticos tienen acceso a internet.
En ese sentido, Rodrigo Álvarez, especialista en seguridad de ESET Latam, remarcó la necesidad de que el usuario también tome conciencia de proteger ese entorno. “No es solo adquirir el producto y ponerlo en uso”, indicó.
En el caso de los supermercados, los ciberatacantes alteraron el control de temperatura de los refrigeradores, elevando incluso hasta los 50 grados. En un domicilio se podría acceder a datos más sensibles de un usuario. El camino que suelen usar es la red Wi-Fi.
“Puede causar otro tipo de conflictos porque está accediendo a un entorno privado. Si logra acceder a la red Wi-Fi podría acceder a otros datos más sensibles del dueño de ese hogar y eso sí es comprometer más la seguridad”, indicó el especialista a este Diario.
Vale señalar que, por ejemplo, entre la oferta de refrigeradores inteligentes se permite dejar notas digitales, compartir fotos, armar galerías, sincronizar calendarios, se puede acceder a aplicaciones de entretenimiento, de música y video, conectividad con smartphones. Es decir, una serie de accesos que deberían ser protegidos.





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