Análisis
Owono está en el centro de la polémica tras una entrada descalificadora que le podría costar más que la tarjeta roja y lo llevaría ante la justicia.
03.11.2026 22:31 Actualizado: 03.11.2026 22:31
La muerte del jugador Jesús de Miguel, de 30 años y del registro de Tenerife, tras sufrir un duro choque con el arquero Jesús Owono, del FC Andorra, ha encendido un amplio debate.
El fallecimiento se produjo ayer en el Hospital Nuestra Señora de la Candelaria, horas después de aquella disputa de un balón dividido en un compromiso válido por la Segunda División del fútbol español.
La primera consecuencia fue la expulsión del portero del Andorra, pero podría no ser la única en medio de quejas por la posible responsabilidad penal del agresor.
Justicia en acción
Medios en España aseguran que Owono está profundamente afectado por la noticia y ha sido respaldado casi solo por su club, pues la avalancha de insultos ha sido tal que debió cerrar sus redes sociales.Pero los problemas para él podrían estar apenas empezando.
En las últimas horas se confirmó que la Policía de España abrió una investigación de oficio por los hechos, ateniéndose a lo que dice la ley en casos de fallecimiento por causas que no sean naturales. Sin embargo, el fiscal jefe de Santa Cruz de Tenerife, José Luis Sánchez-Jáuregui, dijo en declaraciones a la agencia EFE que ve “muy difícil” que se abra un proceso penal.
La opinión contrasta con el concepto del abogado Andrés Charria, quien dijo que en estas situaciones: “Lo que pasa en la cancha no se queda en la cancha, porque excede el reglamento”.
Según él, es verdad que “uno cuando entra a jugar fútbol asume ciertos riesgos pero nunca asumirá que saldrá muerto de la cancha por una patada. La peor pesadilla es un cruzado, nunca esto”.
La investigación se abrirá si se cumplen tres condiciones básicas: “Actividad con intención de causar daño, daño concreto y nexo causal”, dijo. Los dos primeros están a la vista en las imágenes oficiales del partido. Pero el tercer punto es el que debe entrar a validar un juez.
“Para que el juez considere homicidio debe probar la intención de causar daño”, apuntó. En efecto, en el video parece haber una actitud imprudente que podría determinar un tipo específico de delito.
“El juez debe ver si hubo intención de dañar o si fue más allá de lo que pudo intentar el arquero, en cuyo caso podría valorar si es homicidio preterintencional”, aseguró el experto. La diferencia es que este último tipo de delito representa penas de entre 2 y 9 años de cárcel y el homicidio simple desde 15 hasta 32 años.
Lo primero que seguramente ocurrirá es que la Real Federación Española endurezca la sanción inicial sobre la base del reporte arbitral y que el castigo sea hasta de 12 semanas.
Pero no excluye las posibles acciones legales que enfrentaría el portero de Guinea Ecuatorial tras el inicio de la investigación de oficio.
Según Charria, la justicia española ahora analiza la gravedad de la afectación en la víctima y eso complicaría las cosas para Owono.
JENNY GÁMEZ
Editora de DEPORTES
@JennyGameza



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