El programa Artemis ha suscitado el interés de millones de personas en todo el mundo por las naves espaciales y lo que hay más allá del cielo que nuestros ojos pueden ver. Muchos no fuimos testigos de la llegada del hombre a la Luna en julio de 1969 porque no habíamos nacido, así que ser partícipe del regreso del ser humano al satélite de la Tierra aprovechando la tecnología actual es muy emocionante. Sobre todo porque no es solo una «visita», sino que los planes pasan por construir una base en el polo sur lunar con la que avanzar en las investigaciones.
Tras afianzar la presencia humana en la Luna, se busca aprovechar toda la infraestructura, los sistemas de soporte vital y la experiencia operativa acumulada para afrontar las primeras misiones tripuladas a Marte. Llegar al gran planeta rojo no es fácil: los científicos se enfrentan a numerosos obstáculos técnicos, y los astronautas a desafíos físicos y psicológicos, debido a las condiciones extremas del espacio y la atmósfera de Marte. La radiación espacial, el aislamiento, la pérdida de masa muscular y ósea, así como los costes económicos, son algunos de los impedimentos actuales.
Además, el viaje de ida a Marte dura aproximadamente entre 6 y 9 meses, y debido a las órbitas planetarias, la tripulación debe esperar más de un año en Marte antes de que tengan la posibilidad de regresar a casa, lo que provoca que la misión dure un total aproximado de 3 años. Por ello, es importantísimo que los astronautas estén en la mejor condición física y mental para afrontarla con éxito, así que Google está construyendo un médico robot para la NASA que preste atención y cuidados en las futuras misiones de espacio profundo.
No sustituirá al médico humano, sino que lo asistirá en algunas tareas para aumentar la eficiencia
El gigante de Internet, en colaboración con la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA), está desarrollado un médico robótico para ayudar a los astronautas a gestionar emergencias sanitarias y tareas rutinarias durante futuras expediciones al espacio profundo. Su misión no solo será apoyar al personal médico a bordo, sino también a realizar tareas de mantenimiento, traslado de equipos y gestión de suministros cuando la asistencia médica no sea necesaria.
El ambicioso proyecto reúne a expertos de Google Cloud, al Programa de Investigación Humana de la NASA, al equipo de robótica del Centro Espacial Johnson y al Laboratorio de Propulsión a Chorro para desarrollar asistencia robótica para vuelos espaciales. El sistema está basado en el trabajo previo del Asistente Digital de Oficial Médico de la Tripulación: un sistema de apoyo médico con IA que Google y la NASA han estado evaluando desde 2025. Jim Kelly, vicepresidente del sector público de Google, afirmó:
Un astronauta en una futura misión de espacio profundo a Marte podría enfrentarse a graves desafíos operativos, incluyendo latencias de comunicación de ida y vuelta de hasta 44 minutosJim Kelly, vicepresidente del sector público de Google
Los retrasos podrían complicar las decisiones médicas durante emergencias, haciendo que los recursos a bordo sean todavía más importantes cuando los astronautas no pueden recibir instrucciones inmediatas del control de misión. El plan es que el robot no sustituya al médico humano de la tripulación, sino que lo ayude en tareas prácticas, mientras que el profesional sanitario sea el que tome las decisiones de diagnóstico y tratamiento.
El proyecto, aunque muy interesante, sigue estando en fase experimental, aunque las pruebas de laboratorio han indicado avances importantes en tareas robóticas básicas. Según Kelly, durante las pruebas iniciales de laboratorio, el robot logró un 85% de éxito al localizar y mover una bolsa médica. Los encargados han aprovechado el simulador de física MuJoCo de DeepMind para evaluar el movimiento y el manejo de objetos.





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