El precio de los teléfonos móviles inteligentes, al igual que el de otros muchos productos tecnológicos, sube con el tiempo, y últimamente lo ha hecho todavía más debido a la crisis de los componentes provocada por la inteligencia artificial. Los fabricantes, al costarles más dinero la memoria RAM y los soportes de almacenamiento (discos duros, SSD, etc.), repercuten dicha subida en el precio de los smartphones para, en teoría, seguir manteniendo los mismos márgenes de beneficios. Un buen caso reciente lo encontramos en el iPhone 18 Pro Max, que ahora parte de los 1.619 euros, cuando su predecesor, el iPhone 17 Pro Max, se podía comprar desde 1.469 euros.
La realidad es que muy poca gente necesita un móvil tan caro. Uno de gama media satisface las necesidades de la mayoría de la población, que son: internet, redes sociales, correo electrónico, WhatsApp y cámara para compartir las fotografías en redes sociales. El problema es que los terminales de esta categoría también se han encarecido, costando varios cientos de euros. Así que mucha gente, ya sea por su situación económica o porque no quiere gastar demasiado dinero en un smartphone, optan por las propuestas más baratas que encuentren en el mercado.
A menudo, estas propuestas se encuentran en tiendas online que ofertan teléfonos procedentes de China que copian el diseño de los últimos gama alta del mercado, pero con unas prestaciones de hardware muchísimo más modestas. De este modo, es posible tener un dispositivo que se parece al último iPhone de Apple, pero con una características inferiores en todos los apartados. Además, bastantes de estos smartphones no están respaldados por una marca conocida. Y así llegan las sorpresas: te encuentras con un «móvil zombi», como los miles que hay en España y otras partes del mundo.
El problema afecta a más de 150 países, y España, Francia e Italia están entre ellos
Ejemplo de smartphone con malware | BitdefenderExpertos en ciberseguridad han descubierto que muchos teléfonos móviles inteligentes de bajo coste vendidos en España y en más de 150 países tenían preinstalados malware a un nivel tan profundo que no era posible desinstalarlo, según ha revelado una investigación reciente de Bitdefender. Al parecer, este tipo de infección resulta mucho más peligrosa que otras.
Bautizada como Midnight Mimosa, esta campaña de malware de corte criminal consiste en infectar teléfonos nuevos baratos y algunos falsificados con malware a nivel de firmware, lo que hace que sea prácticamente imposible deshacerse del problema, ni realizando siquiera un restablecimiento de fábrica, como reveló el informe. El malware, dependiendo del dispositivo, se encuentra en varios paquetes del sistema, por lo que el usuario, nada más encender el smartphone por primera vez, no puede hacer nada para evitarlo.
El malware funciona con privilegios a nivel de sistema que le permiten instalar y eliminar aplicaciones sin que el usuario se dé cuenta, además de conceder permisos y cargar código suministrado remotamente. Los investigadores creen que este esquema probablemente esté diseñado para generar ingresos, ya que los agentes maliciosos pueden llevar a cabo fraudes publicitarios y de clics, recopilan información de dispositivos y aplicaciones instaladas, y convierten dispositivos infectados en nodos de retransmisión residenciales proxy, volviéndolos zombis en redes de bots. Cuanto más grande es la red, más dinero pueden obtener.
Modelos de smartphones detectados con malware | BitdefenderAparte, los investigadores descubrieron 13 aplicaciones disponibles en la Play Store de Google que se comunican con los mismos servidores que controlan el malware. Si bien no tienen los derechos que les permitirían ser tan maliciosas como los paquetes preinstalados, siguen siendo peligrosas para los usuarios. El modus operandi de los hackers es vender hardware barato, en este caso teléfonos móviles inteligentes, porque saben que van a obtener mucho más dinero después.
Los investigadores han proporcionado un gráfico que muestra el nivel de impacto de la campaña de malware según la ubicación geográfica. México (13,02 %) es el país que peor sale parado, seguido de Francia (12,48 %), Italia (9,97 %), Estados Unidos (8, 36 %), Brasil (7,02 %) y España (6,72 %). En total, se registraron dispositivos afectados en más de 150 países, y hay ubicados dos centros regionales de gravedad: Europa Occidental y América.
Muchos de los dispositivos afectados por este peligroso malware se venden con nombres que recuerdan a las propuestas insignias de marcas reconocidas mundialmente, especialmente de Apple: «i17 Pro Max, i16_Pro_Max, 17_Pro_Max o iPadAirPro». No obstante, los dos modelos de mayor volumen son de marcas reales. El S200 X está asociado a Doogee, y el KINGKONG X está asociado a Cubot.
Hay señales que podrían indicar que un dispositivo está afectado por malware. Por ejemplo, que de repente se vuelva más lento de lo habitual, o esté muy caliente cuando no se está utilizando. También cuando la batería se descarga rápidamente, a pesar de no estar siendo usado activamente. Por otro lado, que se dispare el uso de datos móviles o encontrarse de repente con una aplicación que no ha sido instalada por el usuario.




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