El inusual alto el fuego, negociado por la primera dama estadounidense Melania Trump, terminó el domingo y permitió una misión humanitaria en la ciudad de Oleshki, ocupada por Rusia.
La tregua, iniciada el martes, fue la pausa más larga en el conflicto provocado por la invasión rusa, que ha dejado millas de muertos y desplazado a millones de personas.
“Alrededor de las ocho de esta mañana, los ocupantes rusos atacaron un automóvil con un dron en el distrito urbano de Korabelny” de Kherson, señalaron las autoridades locales de esta ciudad del sur de Ucrania.
Según esta fuente, una mujer de 62 años y un hombre de 73 resultaron heridos y fueron hospitalizados.
Un alto responsable de la presidencia ucraniana dijo el domingo a la AFP que habían propuesto prolongar la tregua, pero que Rusia rechazó la oferta.
Las autoridades y el ejército ucranianos habían advertido de que Moscú relanzaría con intensidad sus ataques una vez terminara el alto el fuego.
El ejército afirmó que durante estos días las tropas rusas habían aprovechado esta pausa en los combates para “fortificar sus posiciones”.
“Será un infierno, incluso peor que antes”, dijo una fuente militar local que prefirió guardar el anonimato.
Los ataques rusos también causaron la muerte de una persona en Izium, una ciudad de la región nororiental de Járkov, informó el gobernador local.
El alto el fuego de la semana pasada se circunscribió a la región de Kherson. Fuera de esa zona, ambos bandos continuaron los ataques.
Este mes está previsto reanudar las negociaciones entre Kiev y Moscú con mediación estadounidense para buscar una salida al conflicto.





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