La venta de Cetelem avanza hacia su fase final. Dos bancos, el holandés ING y el español CaixaBank, se disputan la firma de préstamos al consumo, cuya fase final de la operación se espera para finales de año, según indican fuentes financieras. Las pujas, en un principio, son sensiblemente más bajas de los 1.000 millones que esperaba su actual dueño.
El banco francés BNP Paribas ha decidido desprenderse de su principal activo en banca comercial en España, Cetelem. Antes de verano, el líder español en banca minorista, CaixaBank, se les acercó para sondear su disponibilidad de hacer una adquisición, si bien las negociaciones no llegaron a buen puerto. Entonces, los galos decidieron abrir un proceso a más interesados y contrataron para ello a Goldman Sachs. Así, llamaron a la puerta de los principales bancos que operan en España para testar su interés en realizar la adquisición, así como también sondearon a algunas entidades extranjeras con el objetivo de entrar o reforzarse en España.
Después, recabaron las ofertas de primera ronda de algunos de ellos. Y han decidido pasar a la fase final del proceso a dos contendientes. Se trata del propio CaixaBank, pero también de ING. Ambas entidades se encuentran actualmente inmersas en la fase de tasación financiera (lo que en la jerga se conoce como due diligence), para armar sus pujas finales, que remitirán a BNP Paribas a mediados del mes próximo. La idea es que elijan a un ganador antes de Navidad.
El principal escollo, según coinciden las fuentes consultadas, está en la valoración de la empresa en puja. BNP Paribas aspira a obtener al menos 1.000 millones de euros por esta firma. Sin embargo, los postores que han alcanzado la fase definitiva barajan valoraciones diferentes. “Cetelem acumula varios ejercicios con pérdidas y el valor en libros ronda los 750 millones. No parece razonable que vayan a hacer ofertas muy por encima de los 500 millones, así que BNP puede plantearse cancelar el proceso y reordenar el activo”, asegura un asesor cercano al proceso.
De acuerdo a las cifras recogidas por la Asociación Española de Banca (AEB), Cetelem cerró el primer semestre de este año con un activo en España de 10.733 millones de euros y otros 9.971 millones en pasivo. En el ejercicio de 2025, registró unas pérdidas de 40,7 millones de euros, tras ganar 23 millones en el ejercicio anterior. Obtuvo 366 millones por margen de intereses y otros 93 millones en ingresos por comisiones. La enseña cuenta en España con una oferta de préstamos a un interés de entre el 8% y el 13%, así como tarjetas de crédito y depósitos de entre 3 y 24 meses y que pagan entre el 2,2% y el 3%. BNP aprovecha un momento de elevadas valoraciones en el sector financiero en Europa, con el que pretenden empujar el montante final de la transacción bien por encima de los 1.000 millones de euros.
A a las dos entidades interesadas les puede encajar Cetelem de forma distinta. “No es un negocio muy grande, ni a ningún banco le moverá la aguja. Pero sí les sirve para redondear el negocio en España”, indica una fuente del sector. Para CaixaBank coincide con uno de sus objetivos fijados en su último plan estratégico, que pone el foco en crecer en crédito al consumo, si bien en la última presentación de resultados el consejero delegado, Gonzalo Gortázar, afirmó que su proyecto para estos años era crecer sin compras, orgánicamente. ING, en su caso, ha puesto en la diana el mercado español y sí admite la posibilidad de incrementar su presencia en el país con adquisiciones en segmentos de negocio concreto, como sucedió antes de verano con la toma de la entidad de banca privada Singular Bank. Fuentes de ambas entidades han declinado hacer comentarios.
Si finalmente consigue vender Cetelem, el movimiento supondrá un viraje contundente en la estrategia en los últimos años en España. Para BNP, implicará salir prácticamente por completo del negocio de banca minorista, después de que en los 2000 se desprendiese de su red de oficinas. Aún le quedarían algunas apuestas, como su banco postal para la España Vaciada Nickel o el área de renting de vehículos Arval. También retendrá su potente negocio de banca de inversión y corporativa y la gestión de activos, todo ello bajo la presidencia en España de Cecilia Boned.
Este movimiento del banco francés, uno de los que cuenta con una mayor y más antigua presencia en España, contrasta con uno ejecutado hace apenas dos años. La entidad acordó adquirir el neobanco que había creado Orange en España y Francia. Pocos meses después amplió el acuerdo y se hizo también con la parte de financiación de teléfonos móviles. Todo ello lo incorporó bajo el paraguas de Cetelem y ahora el conjunto está en venta. Ya en 2022, eso sí, decidió vender su banca privada en España a Banca March.
Las fuentes consultadas coinciden en apuntar que el movimiento anticipa cambios de calado en el gran banco francés, en un momento delicado para su país de origen, ante las elecciones del año próximo y las dudas despertadas por su deuda pública. De alguna manera, supone un reordenamiento y una vuelta a Francia, que puede seguir a más movimientos en los próximos meses en otras geografías. Por este proceso ya han pasado otros competidores galos, como Société Générale, que hace poco más de dos años también reconfiguró su cúpula y sus negocios.





💬 Debate de la Comunidad 0