La alianza de Dcoop y Acesur, adelantada en exclusiva por CincoDías en su edición del pasado viernes, ha resultado la vencedora de la puja por Deoleo. Los accionistas de esta última han elegido su oferta por un valor empresarial de 520 millones de euros, según la información remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en la mañana de este jueves, imponiéndose al consorcio formado por Migasa y la familia Coricelli.
Dcoop y Acesur se hacen con el 91,99% del capital de Deoleo Holding, porcentaje que incluye las participaciones de los principales accionistas, los fondos Alchemy y CVC. Este último, a través de su sociedad Ole Investments, se compromete de forma “irrevocable” a votar a favor de la operación, según lo notificado a la CNMV.
En el documento depositado en el regulador, Deoleo detalla que la oferta de Dcoop y Acesur ha sido la elegida por el precio ofrecido y por “el menor riesgo de ejecución de la oferta en comparación con las demás ofertas recibidas”. En concreto, la empresa señala que la propuesta está totalmente financiada; que está sujeta a un número “limitado” de condiciones suspensivas"; y también es favorable por el calendario previsto hasta la firma.
Precisamente, ahora entran en juego esas condiciones y el calendario. En primer lugar, la oferta debería obtener las autorizaciones de competencia en España y Estados Unidos, y las de inversión extranjera directa en Italia, al incluir el perímetro societario de Deoleo a la italiana Carapelli. Ese proceso puede durar entre seis y ocho meses. Dcoop y Acesur gozan, por separado, de un importante peso en el mercado estadounidense, donde es la primera del sector, al igual que es la segunda en el español, por lo que tendrán que concretar si la compra de Deoleo conlleva algún tipo de desinversión.
Además, la junta de accionistas de Deoleo también deberá dar el visto bueno a la operación, aunque todavía no se ha fijado fecha para la misma. Y por último, la oferta queda pendiente de que Mizkan, la empresa propietaria de la marca Bertolli, la enseña con la que Deoleo goza de una posición de liderazgo en el mercado estadounidense del aceite de oliva y que explota en un contrato a perpetuidad, no resuelva el mismo en los dos próximos meses por el cambio de control.
“El acuerdo estratégico con el consorcio consolida e impulsa el liderazgo global de España en la industria agroalimentaria”, dice Deoleo en un comunicado. “Acesur y Dcoop, con un profundo arraigo en la tradición olivarera española, aportan una fuerte conexión con el origen, gran capilaridad agrícola y una destacada capacidad productiva”, añade. El presidente de la compañía, Ignacio Silva, apunta que la operación “reconoce el trabajo desarrollado en los últimos años y el constante respaldo de nuestros accionistas mayoritarios, poniendo en valor un porfolio de marcas icónicas que forman parte de nuestro patrimonio agroalimentario”. El consejero delegado, Cristóbal Valdés, añade que “este hito abre una nueva etapa construida sobre bases sólidas y con una visión de largo plazo para seguir creando valor para el sector y todos sus grupos de interés”.
Unión final ganadora
El proceso de venta de Deoleo finaliza tras el último giro de guion adelantado por este periódico la pasada semana. El mismo agotó el plazo de presentación de ofertas el lunes 26 de octubre, con dos uniones de gigantes aceiteros para hacerse con la dueña de Carbonell, Carapelli o Koipesol. De un lado, Dcoop y Acesur, dos grandes operadores españoles, y en concreto andaluces, que suman una facturación conjunta de 2.500 millones de euros, según los resultados de ambas relativos al ejercicio 2025. Ambos mostraron interés por separado durante el proceso, para finalmente asociarse al 50% para lanzarse a por Deoleo. Está por ver cómo las dos partes estructuran esa alianza.
La cooperativa Dcoop pasa por ser el mayor productor mundial de aceite de oliva virgen. Su presidente, Antonio Luque, nunca ocultó su interés por Deoleo, aunque su estrategia ha estado centrada en reclamar la intervención al Gobierno para garantizar que acabase en manos de empresas españolas. Un papel que el ministro de Agricultura, Luis Planas, ya advirtió que no iba a jugar, por lo que esa españolidad ha quedado ahora garantizada con la unión con Acesur, propiedad de la familia Guillén, que ha estado en un segundo plano durante todos estos meses.
La unión de Dcoop y Acesur supone la alianza de dos empresas que no siempre han estado alineadas. El propio Luque se descolgó hace dos años con unas declaraciones en las que decía tener “indicios, pero no pruebas” de la existencia de un fraude en los aceites refinados que se comercializan bajo la etiqueta de “oliva”, pero que en realidad serían el resultado de una mezcla de aceites de otros orígenes y peores calidades, y señaló a las dos principales asociaciones sectoriales, Anierac y Asoliva, en las que no está, por no actuar con contundencia. Unas asociaciones en las que sí está representada Acesur. Además, durante este proceso el propio Antonio Luque llegó a sugerir que Dcoop se retiraba de la puja, algo que, en realidad, no llegó a suceder en ningún momento.
Esta alianza de dos gigantes españoles ha acabado por reducir las opciones de la familia italiana Coricelli, que a través de su holding español fue la primera en interesarse formalmente por Deoleo y que lideró el proceso durante meses, ofreciendo 500 millones de valor empresarial durante el verano. A última hora unió fuerzas con Migasa, otro gigante aceitero andaluz, para reforzar su propuesta y eliminar dudas sobre la españolidad futura de Deoleo. Finalmente, el grupo con las marcas más reconocidas en el aceite de oliva mundial se queda, al 100%, en Andalucía.




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