Cuando encendemos un ordenador, hay un programa que se pone a trabajar antes de que aparezca Windows o Linux. En los servidores ocurre exactamente lo mismo, y ese primer paso es esencial para que todo arranque de forma segura. Precisamente ahí se ha descubierto un fallo que llevaba años pasando desapercibido.
El problema afecta a EDK II, un código que numerosos fabricantes utilizan para preparar ese arranque. La vulnerabilidad, identificada como CVE-2026-97631, tiene una gravedad de 9,5 sobre 10 y podría permitir ejecutar instrucciones maliciosas antes de activar ciertas defensas. Si bien no todos los equipos están expuestos, el riesgo es muy elevado, pues se concentra en servidores que arrancan por red.
Un error de hace 16 años que actúa antes de cargar el sistema operativo
Para entender el problema, hay que fijarse en el arranque por red, una función que utilizan algunas empresas para poner en marcha equipos sin depender del contenido de sus discos. En ese proceso, el firmware recibe mensajes de la red mientras prepara el sistema operativo.
El fallo aparece cuando recibe un mensaje por error demasiado grande. El programa copia más información de la que cabe en un espacio de memoria reservado para 504 bytes, y esa información puede sobrescribir otras partes del sistema. Un atacante que consigue enviar un mensaje preparado durante ese breve momento podría bloquear el arranque o, en determinadas condiciones, ejecutar sus propias instrucciones.
Lo delicado del asunto es que todo ocurre antes de que actúen protecciones como Secure Boot, diseñadas para verificar que el sistema arranca con componentes fiables. Un ataque exitoso podría abrir la puerta a instalar otros programas maliciosos capaces de mantenerse después.
El problema llevaba alrededor de 16 años en el código. Lo descubrieron Alex Matrosov, de Anthropic, y Dan Holmes-Mitra, de Google. Su publicación estaba prevista para enero, pero una modificación de código divulgada antes de tiempo obligó a adelantar el aviso. No es la primera alerta reciente sobre componentes muy extendidos, pues otros dos fallos críticos en PHP también obligaron a revisar servidores web.
¿Qué servidores están afectados y cómo pueden protegerse?
Es sumamente importante remarcar que un ordenador que arranca normalmente desde su disco no queda expuesto a este ataque por el mero hecho de utilizar UEFI. O sea, debe incorporar el componente vulnerable y utilizar el arranque por red, conocido como PXE. Además, el atacante necesita alcanzar el equipo justo durante ese proceso y adaptar el ataque a su firmware.
Todavía no existe una lista completa de modelos afectados. Intel asegura que no conoce productos comerciales suyos actualmente respaldados que sean vulnerables; eso no descarga que fabricantes terceros hayan incorporado el código.
El proyecto TianoCore ya tiene una propuesta de corrección, pero falta que los fabricantes la integren y distribuyan actualizaciones. Mientras tanto, los responsables de sistemas deberían comprobar qué firmware utilizan sus equipos, consultar al proveedor y desactivar el arranque por red cuando no sea necesario.
En instalaciones antiguas, donde las actualizaciones pueden haber dejado de llegar hace años, el problema puede durar mucho más. Por ahora, no hay pruebas de una campaña masiva aprovechando esta vulnerabilidad, pero la dificultad de actualizar tantos dispositivos explica por qué preocupa a nivel mundial.





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