El Servicio de Inteligencia y Seguridad del Reino Unido (GCHQ) ha sido objeto de duras críticas tras revelarse que ha perdido miles de dispositivos de almacenamiento extraíbles en los últimos años, sin que la agencia logre determinar su ubicación o estado actual.
La grave negligencia salió a la luz a través del informe oficial del Comisionado de Información y Poderes de Investigación (IPCO), el organismo de control que supervisa a las agencias de inteligencia británicas. De acuerdo con las estimaciones internas de la propia organización de ciberseguridad y espionaje, la cifra de soportes desaparecidos, tales como memorias USB, discos duros externos y tarjetas de memoria, asciende a "miles". ¿Qué harán al respecto?
El organismo de control británico, preocupado y decepcionado ante tal suceso
Aunque el informe del IPCO destaca que se ha puesto en marcha un programa intensivo de rastreo para intentar auditar y localizar la mayor cantidad posible de estos soportes perdidos, el organismo de control no ha ocultado su profunda frustración. Las autoridades señalaron que este problema se detectó y notificó inicialmente hace varios años, por lo que la lentitud con la que GCHQ ha investigado y tomado medidas correctivas resulta inaceptable y preocupante. El asunto ya se había abordado en el informe previo del IPCO de 2024, momento en el cual se ordenó tanto a GCHQ como al MI5 revisar exhaustivamente sus protocolos internos de asignación y auditoría de medios extraíbles.
Si bien los análisis preliminares y las evaluaciones de riesgo apuntan a que una gran parte de estos dispositivos desaparecidos cuentan con medidas de protección robustas, como encriptación avanzada o sistemas de bloqueo por PIN, la naturaleza altamente sensible de los datos que maneja una agencia de inteligencia de primer nivel eleva significativamente los niveles de riesgo y vulnerabilidad potencial ante cualquier pérdida de control físico, sobre todo por lo que significa que caigan en manos equivocadas.
Ante las continuas dificultades técnicas y operativas para llevar a cabo una auditoría completa de su inventario, el informe subraya la necesidad imperativa de mantener una estricta supervisión de alto nivel directivo. Como respuesta institucional, GCHQ ha encargado el desarrollo e implementación de una nueva herramienta digital de monitoreo con el fin de evitar que sigan produciéndose fugas o pérdidas de este tipo de equipos en el futuro y recuperar la trazabilidad de sus activos tecnológicos. Se podría pensar que, ante el rigor con el que se manejan las agencias de seguridad, tendrían todo bajo control; la realidad es que se ha caído en una falta grave de atención.





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