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Dark Eagle, misil hipersónico del ejército estadounidense con un alcance de casi 3.000 kilómetros, vuelve a  enfrenta retrasos mientras China y Rusia siguen avanzando

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Dark Eagle: un arma estratégica que no termina de llegar

Estados Unidos continúa trabajando para incorporar plenamente su primer sistema hipersónico terrestre, conocido como Long-Range Hypersonic Weapon (LRHW) o Dark Eagle. Aunque el programa ha registrado avances técnicos, el Ejército todavía debe completar varias fases antes de declarar el sistema completamente operativo.

El proyecto debía alcanzar su objetivo inicial de despliegue en 2023, pero los contratiempos obligaron a aplazarlo primero hasta 2025 y posteriormente hasta 2026. La situación evidencia las dificultades de transformar una tecnología militar avanzada en una capacidad disponible para las unidades.

El Dark Eagle está concebido para atacar objetivos estratégicos de alto valor y gran importancia temporal, incluso en entornos protegidos por defensas aéreas. Su alcance estimado ronda los 2.776 kilómetros, lo que permitiría al Ejército atacar objetivos muy alejados de sus posiciones de lanzamiento.

Velocidad superior a Mach 5 para superar las defensas

El sistema utiliza un cohete propulsor que acelera un vehículo planeador hipersónico común, capaz de continuar su trayectoria a velocidades superiores a Mach 5, es decir, más de cinco veces la velocidad del sonido.

A diferencia de las cabezas de guerra balísticas convencionales, estos vehículos pueden maniobrar durante el vuelo, lo que complica potencialmente su detección, seguimiento e interceptación.

El programa se desarrolla conjuntamente con la Armada estadounidense, que trabaja en una variante naval denominada Conventional Prompt Strike. Ambos proyectos comparten componentes fundamentales, aunque están concebidos para plataformas de lanzamiento diferentes.

Los problemas industriales frenan el despliegue

Los retrasos no se explican únicamente por la complejidad tecnológica. El programa también ha afrontado dificultades de fabricación y problemas de calidad que han afectado a la entrega de misiles.

En 2026, responsables del Ejército reconocieron la existencia de defectos de calidad en la producción y señalaron que estaban trabajando para corregirlos. La fabricación consistente resulta fundamental para garantizar que el sistema pueda utilizarse de manera fiable y producirse en cantidades suficientes.

Pese a estos obstáculos, el proyecto ha conseguido avances relevantes. Las pruebas de vuelo han permitido evaluar componentes esenciales del sistema. Sin embargo, superar una prueba satisfactoria no equivale a disponer de una capacidad militar plenamente operativa.

Washington intenta reducir la distancia con China y Rusia

El retraso adquiere importancia en un contexto de competencia estratégica con China y Rusia, países que también han desarrollado capacidades hipersónicas.

Para completar el despliegue, el Ejército estadounidense debe finalizar la formación de sus efectivos, garantizar el mantenimiento, asegurar el suministro de misiles y verificar que las unidades pueden operar el sistema con todas sus capacidades.

El Dark Eagle continúa siendo una pieza importante de la estrategia estadounidense de ataque convencional de largo alcance. Sin embargo, su éxito dependerá no solo de la velocidad del misil, sino también de la capacidad industrial y logística para convertir los avances tecnológicos en una herramienta militar disponible y sostenible.

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