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Dónde estaremos cuando pasen las lluvias

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Hay preguntas que conviene hacerse mientras todavía hay tiempo. La mía es esta: ¿qué estaremos haciendo las empresas para cuando llegue El Niño?

Y digo “cuando” porque ya casi no hay margen para la duda. Según la Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN), las lluvias en el norte empezaron antes de lo esperado y seguirán por encima de lo normal hasta el fin del verano de 2027. En el sur, lloverá poco o nada durante ese mismo tiempo. Un mismo fenómeno, dos maneras de golpear. Por eso es que hoy debemos discutir qué tan preparados estaremos.

Mi postura es sencilla: la primera obligación de una empresa es informar, y hacerlo a tiempo. Todo emprendedor debe saber cómo proteger su mercadería, a quién llamar si el agua inunda su negocio y qué cubre su seguro, si es que tiene uno. Esa información debe llegar en lenguaje sencillo, no de contrato ni de experto en clima. Nadie debería enterarse de eso cuando el agua le llega a los tobillos.

Anticiparse sí es posible. Desde abril, en Caja Arequipa estamos asesorando a nuestros clientes con información sobre seguros para reducir el impacto financiero de lluvias, inundaciones, sequías o huaicos. Esto está complementado con una fuerte campaña de prevención digital y presencial. En un país en dónde el 95% de las unidades agrícolas es agricultura familiar, una sequía no es una estadística: es la chacra de una familia entera. Prepararse no detiene los efectos, pero cambia lo que pasa después.

Después vendrá lo más difícil: atender la emergencia y pensar en la recuperación. Detrás de cada cifra de “negocio afectado por El Niño” habrá una familia que confió en nosotros, y que le da sentido a lo que hacemos.

En ese momento nos tocará demostrar, una vez más, que clientes y colaboradores pueden confiar en nosotros. Con acciones concretas y palpables: avisando a tiempo, preparando a la gente y quedándonos cuando todo se complica. Esa confianza se construye antes de que llegue el agua.

Porque cuando pasen la lluvia y la sequía, lo que tiene que seguir en pie son las empresas que junto a Caja Arequipa apostaron por la prevención y la seguridad.

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