Las incidencias técnicas que han sufrido algunos bancos como Bankinter o Revolut en las últimas semanas han puesto en alerta a los clientes preguntándose qué pueden hacer en el caso de que un día, de repente, no puedan operar ni con su móvil ni con su ordenador para realizar un pago o recibir una transferencia.
Aunque este tipo de problemas no se encuentran generalizados, el mero hecho de que pueda suceder pone de los nervios a cualquier cliente bancario. Ante estas situaciones, es conveniente preparar un kit que permita tener cierto margen de movimiento para que nuestro dinero no se encuentre bloqueado por unas horas, como ha ocurrido recientemente.
La complejidad de las redes y los ciberataques suponen un riesgo que, aunque se encuentra cada vez más controlado por las entidades, no está exento de aparecer en cualquier momento. Cómo debemos prepararnosEl kit básico para que los usuarios de banca puedan sentirse tranquilos en el caso de que se enfrenten a algún problema temporal pasa fundamentalmente por la idea de tener operativos al menos dos bancos.
Es decir, que si una de las entidades con las que se opera habitualmente falla, tengan el respaldo de la otra al menos para realizar las opciones más básicas de reintegro de dinero o envíos, sobre todo en casos de mucha urgencia.También es necesario contar con un fondo de supervivencia en esa otra entidad paralela.
Es decir, no basta con tener una cuenta corriente abierta, sino que disponga del dinero suficiente como para que el cliente pueda sobrevivir durante una jornada. Para quienes dispongan de más posibilidades económicas, no está de más crear un fondo con el dinero de gastos de todo un mes para ese hogar.A la hora de operar con dos entidades financieras, hay que tener en cuenta que sean bancos que no pertenezcan al mismo grupo financiero.
Porque las corporaciones bancarias suelen valerse del mismo sistema tecnológico para operar. Y si decae en una marca comercial, también hará lo mismo en el resto que se aglutinen en el mismo grupo.Es bueno contar con dos tarjetas de pago e incluso mejor si una de ellas es de débito y la otra de créditoTambién es recomendable tener activadas al menos dos tarjetas de pago, una en cada entidad financiera en la que se tiene un contrato bancario.
De esta forma, si no se pueden realizar pagos con una de las tarjetas, se puede usar la otra, que se mueve con un sistema tecnológico distinto. Además, si cada tarjeta es de una modalidad distinta, mejor: una a débito, esto es, que las compras que se realicen se carguen contra la cuenta bancaria habitual.
Y una de crédito, con pagos que se materializan a la semana o a un mes vista, e incluso de forma financiada. ¿Me guardo efectivo?Esta es la gran pregunta que se pueden hacer muchos ciudadanos cuando han visto cómo los sistemas de algunos bancos han caído en las últimas semanas.
El uso del efectivo se encuentra muy extendido en las compras diarias, pero tener guardado demasiado dinero en casa puede suponer un potencial peligro en caso de robo, extravío o deterioro. En cualquier caso, una práctica que puede servir consiste en retirar dinero en efectivo del cajero al menos un día a la semana.
Puede tratarse de una cuantía que represente los gastos necesarios para sobrevivir unas horas o un día completo, si el problema del banco se prolonga demasiado. Por ejemplo, algunas familias pueden considerar que con 100 o 150 euros sería suficiente. Esta cifra va en función del número de personas que constituyan el hogar, el ritmo de gastos, el tipo de vida que se lleve...
En cualquier caso, si durante una semana no se ha gastado ese dinero, no hace falta sacar más, sino dejarlo guardado en casa para cuando pueda surgir una incidencia bancaria. Actualización de las aplicaciones bancariasUna vez repartidos todos los fondos, tarjetas y cuentas, también es necesario realizar una acción tecnológica básica pero importante: tener actualizadas todas las aplicaciones bancarias de las que un usuario disponga.
Porque puede darse el caso de que, al no usarlas habitualmente, cuando llegue la necesidad de abrirlas, sea imposible por antigüedad. Además, es recomendable recordar siempre todas las contraseñas, claves y pasarelas de acceso que se tengan activados en cada entidad.
Y siempre tener activada la doble verificación. Es decir, que no baste solo con introducir una clave, sino que el banco se asegure de la identidad del usuario a través de un mensaje SMS o un correo electrónico de confirmación.El supervisor pide reforzar sistemasAnte este tipo de contingencias, el Banco de España ya ha venido reclamando al sector bancario abrir una «ventana limitada para la preparación frente a ciberriesgos, durante la cual resulta clave reforzar capacidades técnicas , mejorar la coordinación entre entidades, supervisores y proveedores tecnológicos, e invertir en talento especializado», tal y como indica en su último Informe de Estabilidad Financiera.El supervisor insiste en que conviene evitar lecturas alarmistas sobre el potencial impacto de los ciberriesgos sobre la estabilidad financiera.
«No existen evidencias de una amenaza sistémica inmediata, ya sea derivada de modelos de IA como Mythos o de los avances de la computación cuántica». Sin embargo, la experiencia demuestra que los avances tecnológicos tienden a difundirse con rapidez, según el Banco de España.Por su parte, el presidente de Adicae, Manuel Pardos, advierte de que la expansión de los neobancos exige mayores garantías, mecanismos eficaces de reclamación y una protección real de los usuarios ante los fallos de los servicios financieros.





💬 Debate de la Comunidad 0