Con la brisa del océano soplando y el sol brillando todavía, el paddock de MotoGP empezó a despedirse este viernes de uno de sus circuitos favoritos. Han sido tres décadas disfrutando del revirado y fluido trazado de Phillip Island, isla rebosante de naturaleza y climatología diversa situada al sureste de Melbourne, a unas dos horas en coche. Con la primera bandera roja del fin de semana provocada por la aparición en pista de un ualabí, hermano pequeño del canguro, quedó oficialmente inaugurado el último GP de Australia en el icónico enclave, donde se espera otra intensa batalla entre los contendientes al título de MotoGP.
El italiano Marco Bezzecchi, el tercero en la lucha por la corona, firmó el mejor tiempo de la jornada de entrenamientos (1:26.775) en otro día de aúpa para las Aprilia, separadas tan solo por la resistencia de un Marc Márquez que se quedó a solo una centésima en tercera plaza, superando además al líder del campeonato Jorge Martín, quinto clasificado. Entre los vigentes campeones españoles solo hay dos puntos de diferencia en la tabla cuando restan cinco grandes premios por disputarse –cuatro si la situación en Qatar se pone insostenible, si bien la organización sigue firme en su idea de competir en Oriente Próximo la primera semana de noviembre pese a la guerra–.
La plácida jornada del viernes dará paso a un sábado y domingo de competición plagado de incertidumbre ante la previsión de lluvias intensas. No falta nada en el menú habitual de Phillip Island, donde se han tenido que adelantar, aplazar e incluso cancelar carreras en el pasado. A pesar del frío que pela y las viejas instalaciones del trazado y sus alrededores, los pilotos preferirían no tener que despedirse de un circuito que ha dejado algunas de las mejores carreras de todos los tiempos.
Inolvidable el duelo entre Márquez y Lorenzo en 2015, la victoria de Rossi sobre Gibernau para remachar el título de 2004 y la locura aussie con el triunfo de Wayne Gardner en el estreno mundialista del trazado en 1989. Por algo será que tres de los 10 finales más apretados de toda la historia de MotoGP se han vivido aquí, entre las cuestas y acantilados, las gaviotas, los canguros y un sinfín de fauna que ha dado más de un susto a los pilotos.
“Estoy seguro de que todos echaremos de menos Phillip Island. Es un placer correr aquí, es muy diferente a lo que estamos acostumbrados, muy rápido. Necesitas mucha técnica. Y luego está el lugar. El ambiente es fantástico, el entorno con toda esta naturaleza, donde puedes hacer surf, de todo. Es un sitio muy bonito”, explicaba Martín, moderadamente optimista tras ser la peor de las cuatro Aprilia en un trazado donde siempre ha firmado la pole position cuando ha competido, si bien nunca ha ganado.
“Es uno de mis circuitos favoritos y lo disfruto mucho, pero es muy rápido y estrecho. Es un trazado por el que los pilotos sienten un respeto merecido, como Assen. El tramo final es el que realmente impresiona”, comentaba Márquez, que busca el pleno de puntos este fin de semana a pesar del favoritismo de las máquinas de Noale. El 93 ha ganado cuatro grandes premios aquí, más que nadie en la actual parrilla, pero no compitió por lesión el año pasado.
Pelea judicial
Los pilotos se reunieron este jueves por la noche para valorar los planes de competir en Qatar e intentar hacer frente común, de momento sin una conclusión clara. La partida de Phillip Island levantó polvareda entre ellos en su día, cuando se anunció que la prueba se trasladaría a un parque urbano de Adelaida, casi 900 kilómetros al oeste del actual trazado. Hubo críticas ante el riesgo de competir demasiado cerca de los muros, pero a estas alturas de la película los protagonistas han asumido ya su destino después de ver una simulación bastante prometedora y tranquilizadora sobre el nuevo enclave.
El proyecto, sin embargo, sí ha encontrado oposición en el pleno del ayuntamiento de la ciudad. También en los tribunales del estado de Australia Meridional, que estudia una denuncia que pide tumbar el proyecto y sus reformas previstas en suelo público, que requerirán talar hasta 400 árboles de la zona entre otras afectaciones de cariz económico. De momento, los trabajos de construcción están suspendidos cuando queda poco más de un año para el teórico estreno del trazado.
Expilotos locales como el bicampeón del mundo Casey Stoner, el rey de la isla con seis triunfos seguidos en el trazado, también se han mostrado muy críticos con el cambio de escenario del GP de Australia: “Que Phillip Island haya quedado fuera del calendario es una decepción enorme, y voy a luchar para que vuelva a formar parte del mismo. Entiendo que hay que cambiar cosas, renovar los garajes y la zona, darle una vuelta al evento, pero año tras año ofrece algunas de las mejores carreras de motociclismo, así que sustituirlo por un circuito urbano no es algo con lo que esté de acuerdo”.
Uno de los impulsores del nuevo proyecto tiene una respuesta para todos los críticos. “La historia nos recuerda que el progreso raramente es bienvenido por todo el mundo al principio. A veces los mayores éxitos vienen de proyectos que atraen la oposición más ruidosa”, aseguraba Peter Malinauskas, primer ministro del gobierno de Australia Meridional, poniendo el ejemplo del mismo circuito de Phillip Island. “Tenemos una oportunidad de crear algo muy especial, el primer circuito urbano de MotoGP, y proyectar a Adelaida a una audiencia masiva alrededor del mundo”, concluía el mandatario.




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